Archivo de la categoría: patrimonio industrial

Taller “Construye una estación” en el Museo del Ferrocarril de Madrid

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I Jornadas de Patrimonio y Turismo Industrial de Segovia

Junto con Pablo Rivera y César Caparrós lanzamos en Ahora Arquitectura un proyecto de difusión del patrimonio industrial en Segovia, con una primera propuesta de dos recorridos guiados, “Descubre el Eresma en bici” y “Paisajes industriales segovianos” en mayo de 2015.

Hubo entonces un buen número de razones para adentrarnos en este proyecto, desde la vocación de ofrecer un relato diferenciado sobre el patrimonio en Segovia, abriéndonos a barrios y periferias, llamando la atención sobre la necesidad de implicación de la ciudadanía, hasta aprovechar varios trabajos académicos sobre patrimonio para testearlos en el campo y finalmente la celebración del Año Europeo del Patrimonio Industrial y Técnico.

Supuso, como en todas las actividades en Ahora Arquitectura o la Semana de la Arquitectura, una importante tarea de documentación, exploración y gestión de recursos para hacer una oferta atractiva. Sin embargo, y a pesar del buen número de colaboradores, ánimos de entidades y expertos, finalmente las rutas no tuvieron lugar por no alcanzar el número mínimo de inscritos.

Es y será un primer paso, dentro de un proceso, que consideramos continuo, para seguir explorando posibilidades, conjugando iniciativas y buscando complicidades en un campo como el patrimonio industrial, que más que ninguno, tiene en la apropiación ciudadana su razón de ser.

El pasado 5 y 6 de noviembre se celebró en Segovia las I Jornadas de Patrimonio y Turismo Industrial en Segovia, organizadas por Turismo Segovia, y en la que participé valorando nuestro proyecto. Un encuentro necesario, tanto para llamar la atención sobre el patrimonio industrial, como para poner en contexto agentes, profesionales e instituciones implicadas en fomentar la puesta en valor de los recursos del patrimonio industrial en Segovia como producto turístico.

No solo pudimos reencontrarnos con muchos amigos del patrimonio industrial, sino la oportunidad de tratar el caso concreto de un territorio, como Segovia y su provincia con una representación muy significa de agentes implicados: administración provincial y local, los profesionales del turismo, de la educación, de la empresa o de la defensa del patrimonio. Un ámbito de relaciones muy necesario, que nos anima a seguir abriendo puerta para que tanto el patrimonio y el turismo, transiten nuevos caminos, donde la cultura y la identidad sea un recurso reconocido y valorado.

Para el próximo año, seguiré trabajando para completar el relato, después del empujón de moral que han supuesto estas jornadas. Voy informando.

Un resumen de las jornadas:

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Centro Cultural La Alhóndiga, sede de las jornadas

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Bernardo Revuelta de la Fundación Juanelo Turriano. La aportación de la Fundación Juanelo Turriano a la recuperación del patrimonio industrial.

2015-11-05 10.27.21

Mª José Gil, Meinardo Sanz, Pablo Schnell y Hermes Serrano de la Asociación Segovia Sur. Recuperación de elementos de patrimonio industrial. Puesta en marcha de proyectos en la provincia de Segovia.

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Antonio Carrasco de Alma Gaia. Centro de Interpretación de la Madera de Vadillo Castril (Cazorla).

2015-11-05 13.21.44

Paloma Pastor del Museo Tecnológico del Vidrio. “La conservación activa de industrias para usos turísticos”

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Josep María Pey de la Asociación de Operadores de Turismo Industrial. La comercialización del turismo industrial.

*Dos notas de agenda, que se me pasó comentar en la presentación. No se pierdan el domingo 15 de noviembre la cita anual con el “Tren de las emociones“. Y tampoco la exposición de José Luis Mayoral en la Fundación Rodera-Robles “En Segovia el tiempo pasa volando” (hasta diciembre).

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Gael Zamora sobre Didáctica del Patrimonio

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Sofía Collazo de Prodestur y Patricia Otones de Turismo de Segovia. Oferta de turismo industrial en Segovia, capital y provincia.

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Miguel Ángel Alvarez Areces de TICCIH-España. ERIH, aportación de TICCIH a la recuperación del patrimonio industrial.

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Visita a los talleres artesanales de la Fábrica de la Borra

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Visita guiada a la Real Casa de la Moneda

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Visita guiada a Real Fábrica de Cristales de La Granja

2015-11-06 15.21.28

Real Casa de la Moneda con Alcázar de fondo.

[…]

Una especial luz asiste a ciertas veras ciudades; una luz que sólo allá se da, que conserva su identidad a través de innumerables ciclos de variaciones; una luz que, como es vida, tiene su pasión y que llega a las cosas de una cierta manera. No cae la luz en Segovia: la ciudad toda se alza hasta ella, la alcanza en su crecimiento hasta llegar al nivel en que esa luz se da.

[…]

María Zambrano. España, sueño y verdad. Barcelona: Edhasa, 1982, p.  195-196)

Salvemos las cocheras de Metro en Cuatro Caminos

El pasado año 2014 realizamos una ruta titulada “Las huellas del Metro de Madrid”, la primera de una serie de recorridos guiados que queríamos desarrollar sobre el patrimonio de Metro de Madrid.

Esa primera ruta partía de Cuatro Caminos, seguía a Chamberí, luego subestación de Quevedo a continuación estación de Bilbao, donde tomamos la línea 1 hasta Tirso de Molina, y finalmente Pacífico, donde acabamos con una visita a la Nave de Motores. Entre medias quedó por concretar una visita al local de Andén1 en Atocha (antiguo túnel a la estación ferroviaria) y en esa misma estación un supuesto vestíbulo azulejado, abandonado tras las ampliaciones de las cavernas en los 60 del siglo XX.

Ya entonces el proyecto de Sametrahm formó parte importante de la visita, como ejemplo de que el patrimonio sin uso ni actividad es un elemento frágil y vulnerable, y que esa propuesta, era lo suficientemente relevante como para reactivarlo y dotarle de un sentido actual y ciudadano. Nos alegra que la Plataforma Salvemos Cuatro Caminos la haya recuperado y evitado que se quedara arrinconada en una esquina de Internet como suele suceder. Más allá del interés patrimonial con esa visita queríamos poner de manifiesto la necesidad de que la ciudadanía conociera lo que se encuentra tras los muros de Reina Victoria, pudiendo trazar una línea entre la ciudad de sus padres y la de sus hijos y nietos.

Lo que por entonces era una amenaza difusa con el tiempo se ha ido manifestando en realidad. Se demolieron los talleres de Pacífico, se vende la cochera de Ventas, las de Plaza Castilla y se anuncia una torre de viviendas de lujo en la cochera de Cuatro Caminos. No reclamamos crear un santuario del Metro ni de Antonio Palacios. Seguramente gran parte de las instalaciones estén obsoletas, y deban de ser corregida su ocupación, facilitar otros usos y permitir una mejora en la trama urbana del entorno. Pero es innegable la necesidad de conservar y recuperar lo esencial para entender que es y que ha sido Metro.

Aquella visita pudo ser perfectamente un monográfico sobre la figura de Antonio Palacios, y también cómo desarrollar la imagen corporativa de una compañía a través de la arquitectura. Un apasionante desarrollo transversal, que va desde el logo hasta las carpinterías o la decoración de los talleres. Un ejemplo evidente de que el valor del patrimonio de Metro de Madrid, es el conjunto de sus instalaciones. Si solo mantemos los puntos y nos olvidamos de la línea que los une, perderemos esa fuerza, o en el mejor de los casos nos quedaremos con una máscara. Si nos maravilla el uso del azulejo en la estación de Chamberí, comprenderemos mejor la Nave de Motores, o si estudiamos los diseños de los estandartes de las bocas (desaparecidos) comprenderemos la importancia de la señalética y el anuncio en las redes de transportes.

Se ha perdido mucho material y muchos elementos históricos en el Metro de Madrid. Es comprensible que los requerimientos de uso y explotación son prioritarios, pero con el tiempo, hemos desarrollado la capacidad de valorar, entender y amar su importancia, y más que nunca se impone un equilibrio para no seguir borrando y achatarrando la memoria de generaciones de madrileños y de miles de trabajadores de la compañía, que soportan en definitiva, la imagen de Madrid.

Hay una oportunidad de cerrar el círculo. Un espacio patrimonial valioso y una colección de material rodante única y envidiable. Nos produjo cierta tristeza comprobar que para celebrar el 95 aniversario de la compañía se colocaran unos vinilos a una composición de coches 2000, existiendo material histórico original de 1919. ¿Se imaginan recorrer túneles de Metro en unidades históricas?. En Barcelona lo hacen. Estamos seguros que en Metro de Madrid, se lo han imaginado y para eso han guardado una pareja de cada serie. ¿Hay un Noé en Metro? parece que sí, pero no tiene “arca”, y en este caso está casi preparada. No perdamos la oportunidad.

Originalmente publicado en Ahora Arquitectura.

De estación en estación

Originalmente publicado en Ahora Arquitectura.

Hay muchas maneras de analizar un territorio, una ciudad o el patrimonio. A nosotros cuando nos enfrentamos a algo tan complejo, disperso o maltratado, como es el patrimonio industrial nos parece apropiado identificar tres tipos de referencias geométricas básicas: el polígono, la línea y el punto. Es una manera de pegar las piezas del puzzle y establecer un relato coherente.

Aplicado al patrimonio histórico ferroviario identificamos claramente estos tres elementos: el polígono como el recinto de la estación, incluyendo todos los edificios y servicios que la componen: edificio de viajeros, depósitos, talleres, almacenes, oficinas, gabinete de circulación, aseos, urinarios, fondas, muelles… y un largo etc.

A continuación tenemos los puntos, que pueden ser elementos aislados o bien contenidos en los polígonos. De los primeros podemos reconocer multitud de construcciones esparcidas a lo largo de una línea ferroviaria: pasos a nivel, puestos de control, apeaderos, etc.

A lo largo de la historia de las comunicaciones terrestres, los ferrocarriles han sido el mejor ejemplo de cómo trabajar la imagen de una compañía a través de su arquitectura. Lo percibimos de una manera mucho más clara en los sistemas urbanos como el Metro de Madrid, donde el diseño de estaciones, logotipos e instalaciones está extremadamente cuidado (sobre todo si el autor es Antonio Palacios).

En nuestra visita “De Príncipe Pío a Las Matas. Arquitectura ferroviaria en línea” , os planteamos una aproximación para conocer el patrimonio histórico ferroviario, a través de una simbiosis, no del todo bien considerada y cuidada, que es la relación entre las grandes estaciones ferroviarias y sus necesarias réplicas en las estaciones de clasificación, talleres y/o depósitos. En Madrid encontramos varios ejemplos, desde los más recientes como Chamartín + Fuencarral u otros históricos como el conjunto de Atocha + Cerro Negro + Cerro Plata + Santa Catalina + Villaverde. En ellos cada edificio tiene su función y la representa, con un lenguaje más o menos evolucionado, pero anticipa claramente la modernidad en la arquitectura que se alcanzaría su esplendor a mediados del siglo XX.

Nos detendremos en el caso particular de la estación de Príncipe Pío y la de Las Matas, que trae parejo un poblado ferroviario. Comenzaremos la visita a la vera de Casa Mingo, un histórico de la hostelería madrileña y con un vínculo directo al ferrocarril. A continuación os descubriremos el entorno de la estación de Príncipe Pío más allá de la imagen marginal y de patito feo a la que la asociamos. Os aseguramos que será todo un descubrimiento.

El conjunto de estación de Príncipe Pío muestra la evolución de la arquitectura ferroviaria de la Compañía de Caminos del Hierro del Norte, desde la primera etapa con una clara influencia francesa, siguiendo a un modernismo secesionista y en la última etapa una recuperación de lenguajes monumentales.

Tomaremos un tren de Cercanías a las 11.29 (la precisión horaria es otra de las característica del mundo ferroviario) dirección a Las Matas. Una vez allí, nos adentraremos en ese trozo de historia reciente de Madrid, que es el poblado ferroviario.

Las compañías ferroviarias al igual que otra muchas empresas precisaban localizar a sus numerosos trabajadores cerca de los puestos de trabajo. De ahí surgirá toda una serie de intervenciones arquitectónicas y urbanísticas simultáneas, de un alto interés no sólo para la arquitectura, sino para la sociología, la economía, etc.

Visitaremos el Museo del Ferrocarril de Las Matas, una iniciativa de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Las Matas (AFEMAT) y del Ayuntamiento de Las Rozas, que no solo recoge herramientas, instrumentos y material ferroviario, sino que nos permite recordar cómo era la vida en esta esquina de Madrid, no hace tanto tiempo. Además tendremos el lujo de contar con las explicaciones y vivencias de los miembros de la AFEMAT.

¡Os esperamos!

El ferrocarril en Segovia. Un punto de partida.

Consiste en dos rutas guiadas, la primera en bicicleta recorriendo la ribera del Eresma desde Segovia hasta Hontanares, a través de la Senda de los Molinos, el Camino Natural del Eresma y la Vía Verde Valle del Eresma. La segunda en autobús, visitando los elementos de la arquitectura industrial más destacados de Segovia y su entorno, sin olvidar vivienda obrera y la presencia del movimiento moderno.

Este programa se apoya en la programación del Tren Rio Eresma de la AAFM, como punto de partida. Igualmente contamos con la colaboración del Ayuntamiento de Segovia a través de Turismo de Segovia.

Si hay un aspecto especialmente valioso en el viaje del Tren Rio Eresma es el ambiente. Desde la recuperación de la estética original del tren, hasta el traje del revisor, y sobre todo por poner de manifiesto que el ferrocarril es un mirador excepcional hacia el paisaje.

Una vez en Segovia, nos recibe el recinto de la estación, un conjunto de arquitectura ferroviaria congelado en el tiempo. Desde que conocemos la estación de Segovia, nos ha llamado la atención que el edificio de viajeros goce de una declaración de Bien de Interés Cultural (1982), una circunstancia poco frecuente en esta tipología de edificios.

Estudiando el conjunto, comprobamos que representa la evolución de la arquitectura ferroviaria, ya que se trata de una estación tardía (1884), donde el autor Miguel Muruve asumió de una manera abierta la modulación y la estandarización en la construcción, buscando reforzar la imagen de edificio diferenciado y único, más que un acercamiento al estilo arquitectónico predominante en la ciudad.

Destacan las construcciones metálicas de las marquesinas con esbeltas columnas y una delicada decoración en hierro fundido. Del recinto señalar la rotonda de locomotoras y su ruinoso depósito, así como los diferentes cargaderos de mercancías (carros de combate, ganado, cereales, etc). Sin olvidar el sistema de alimentación eléctrica que conserva elementos originales de la primera electrificación de las líneas de Madrid-Segovia y Ávila entre 1933 y 1946.

Sin duda es un conjunto que debe de aspirar a un papel relevante en la vida cultural de la ciudad, como anclaje a la memoria reciente de los segovianos. En este sentido en 2011 el modélico trabajo de investigación de un grupo de alumnos del IES Francisco Giner de los Ríos de Segovia, “La Vieja Estación” ganó el premio ‘Los nueve secretos’ de la Fundación Patrimonio Histórico de Castilla y León. Este documento va más allá y plantea varias propuestas para recuperar el uso de la estación. Esta iniciativa es una esperanza para recuperar este conjunto patrimonial.

Por último, ¿por qué visitar patrimonio industrial?. En primer lugar, consideramos que dentro de nuestra labor de difusión cultural tratar el patrimonio industrial es más que nunca necesario y una oportunidad. Necesario por el peligro constante de que desaparezca o se altere, y no solo nos referimos a edificios industriales, sino a la maquinaria, a los archivos documentales y a la memoria del trabajo. Es una oportunidad, porque es un patrimonio cercano y accesible, que nos conecta con el territorio y con la ciudad, y porque tiene potencialidad para dotar de valor añadido a nuevas iniciativas creativas, sociales y económicas. En un contexto turístico como el de Segovia, supone además un complemento y una apuesta por una oferta cultural diferenciada.

Como extensión a estas visitas estamos trabajando en el diseño de talleres infantiles de Educación en Arquitectura, que hagan nuestras ofertas más atractivas para familias.

Queremos agradecer la disposición, colaboración y sugerencias de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid,Fundación de Ferrocarriles Españoles,Aula de Patrimonio Industrial,Incuna,TICCIH-España,E-FAITH,Red Española de Turismo Industrial,Turismo de Segovia,Asociación de Guías de Turismo de Segovia,Naturcleta,Rutas Pangea,Club Deportivo Sexmeros,Destilerías DYC (Beam Suntory),CENEAM,Real Fábrica de Cristales, Ayuntamiento de Segovia,Ayuntamiento de Hontanares, Fundación Nicomedes García, Revista Llámpara,I.E.S. Francisco Giner de los Ríos y tantos otros que están por llegar.

En este enlace podéis ver imágenes de la jornada del 18 de octubre.

https://www.flickr.com/apps/slideshow/show.swf?v=1811922554

Queremos expresar un especial agradecimiento a la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid, no solo por el maravilloso viaje, sino por su esfuerzo en la conservación y difusión del patrimonio histórico ferroviario y la memoria del ferrocarril en Madrid.

También queremos agradecer al Club Deportivo Sexmeros por su compañía en el recorrido ciclista del pasado 18 de octubre. Igualmente a Fernando de Rutas Pangea, por sus consejos para la organización de la futura ruta ciclista.

Si queréis participar en esta actividad, suscribiros a nuestra newsletter para estar al tanto de las fechas. Por otra parte, uno de nuestros objetivos es implicar a cuantos agentes sociales, culturales, industriales o ciudadanos tengan interés, por lo que estamos a vuestra disposición en los canales habituales.

Mientras tanto no dejéis pasar la oportunidad de viajar en el Tren Rio Eresma de la AAFM. Próximos viajes 25 de octubre y 8 de noviembre.

Publicado originalmente en Ahora Arquitectura.

¿Por qué #SaveTheLab?

Originalmente publicado en Ahora Arquitectura.
¿Por qué #SaveTheLab?

La semana pasada hemos vuelto a visitar MediaLab Prado, esta vez con un grupo de estudiantes de primer ciclo de Educación Secundaria. También recorrimos el CaixaFórum, como dos ejemplos de intervenciones en patrimonio industrial con una voluntad de activar y aportar algo nuevo a un entorno urbano tan intenso y dirigido, pero con criterios y determinaciones muy diversas. Al final de la visita les preguntamos, qué edificio les había gustado más. La respuesta fue que el CaixaFórum, las razones: el vacío a nivel de calle, el jardín vertical, las placas de la fachada, la escalera, etc.

“Pero, ¿en qué edificio os gustaría trabajar o simplemente hacer cosas?” La respuesta fue el MediaLab. Y no podemos estar más de acuerdo. Desde que hace un año se abriera al público, lo hemos considerado no solo como un lugar abierto, sino cercano. ¿Qué tipos de espacios demandamos hoy en día? ¿para el trabajo? ¿expositivos? ¿virtuales? ¿para la creación? ¿para el intercambio de información? ¿representativos? Quizá una mezcla indeterminada y variable de todos ellos. Traducido en arquitectura, requiere de la compleja y buscadas flexibilidad y adaptación a la variabilidad. Es el sino de este tiempo, pero es dificil encontrar un caso donde un programa abierto haya sido resuelto de una manera tan coherente, no solo a las necesidades actuales, sino a mayores incorporando las de un edificio existente, como el de la Serrería Belga.

La intervención de Langarita y Navarro en MediaLab, representa el paradigma de la arquitectura contemporánea, flexible, sin un ánimo de trascendencia eterno, pero si perder capacidad de atracción, de buscar el diálogo, el encuentro… Recoge también el ánimo de un edificio industrial en un entorno urbano, con un interior riguroso, pero que hacia el exterior pelea por encontrar a la ciudad con su mejor cara, un equilibrio del que hoy en día pocos edificios pueden presumir. MediaLab expresa la arquitectura que a nosotros nos gustaría hacer, porque es la que necesitamos, y porque consideramos representa el soporte para que un nuevo sistema productivo real tenga lugar.

Si hoy o mañana, la actividad que sustenta esta arquitectura se desplaza, y aparece otra, no dudo que el edificio se podrá adaptar, es una de sus virtudes, pero se habrá perdido una gran oportunidad de desarrollar por completo ese modelo abierto y cercano de desarrollo social y tecnológico, de arquitectura y ciudad, de ideas y proyectos, de personas y de equipos, de emprendedores y expertos, etc. Y tiene que ser visible, en el Paseo del Prado, donde la vanguardia puso su mirada hace tres siglos.

Por todo esto, nuestro más sincero apoyo a la permanencia de MediaLab en la Serrería Belga.

#SaveTheLab