Archivo de la categoría: difusión

IX Encuentro de Arquitectura Colectivas

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PARTICIPA

El IX Encuentro de Arquitecturas Colectivas está abierto a la participación y asistencia, esta será libre y gratuita. El encuentro se construye a través de las propuestas de actividad realizadas por sus asistentes. Si estás interesado/a en proponer una actividad envía tu propuesta al correo: aaccmad@gmail.com

Formatos de participación: Las actividades del encuentro tienen cuatro posibles formatos, cualquier propuesta debe encuadrarse en uno de esos formatos: rutas colaborativas, cócteles pedagógicos, laboratorios de herramientas de ciudad abierta y talleres de producción.

  • Rutas colaborativas. Derivas y ruitas por la ciudad que pueden ser propuestas por los asistentes. Esta actividad se desarrollará siempre entre las 10.00 y las 12.00.
  • Cócteles pedagógicos. Espacios para el intercambio y el debate, pueden adoptar cualquier formato de discusión (mesas redondas, seminario, espacio de debate, etc.). Esta actividad se desarrollará siempre entre las 12.00 y las 14.00.
  • Laboratorios de herramientas abiertas. Espacio dedicado a la discusión, debate, producción y presentación de herramientas. Esta actividad se desarrollará siempre entre las 16.00 y las 20.00.
  • Talleres de producción. Espacio para la construcción de herramientas de todo tipo. Esta actividad se desarrollará siempre entre las 16.00 y las 20.00.

Fecha límite para el envío de propuestas: 15 de JULIO de 2016

Más información y formularios en la web: www.arquitecturascolectivas.net/mad2016

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“La “casa del pintor” o Villa Arán”

Originalmente publicado en “Tetuán 30 días” 02.03.2016

Los últimos lustros del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX fueron un periodo apasionante: descubrimientos, crisis, indefiniciones, industria, migraciones, comunicaciones, la “belle époque” en definitiva. También cambio de actitudes, de mentalidades, pero no todo lo pasado iba a desaparecer o a ser sustituido. En Arquitectura, llega la liberación de la mano del incipiente uso del hormigón y, sobre todo, gracias a las construcciones metálicas, estrechamente vinculadas al Modernismo. Sin embargo en Madrid, el estilo propio recibe el título de Eclecticismo, una corriente que amalgama con mayor o menor fortuna cuantos estilos se puedan imaginar. A menudo denostada, explica como ninguna las contradicciones de una época.

Como nos dice Óscar da Rocha en su libro “El Modernismo en la Arquitectura Madrileña”, la Villa Arán o “la casa del pintor”, situada en la calle de Abel, 17, es quizá el único ejemplo que ha llegado a nuestros días de una tipología muy particular: las viviendas-taller, en especial aquellas para artistas.

La simbiosis entre vivienda y espacio de trabajo es una constante en la arquitectura residencial urbana, tomando el mundo rural como referente idealizado para una ciudad sucia y dura. A principios del siglo XX, la cornisa de Bellas Vistas no distaba mucho de ser un idílico y tranquilo refugio para un pintor.

En la web IDE Histórica de Madrid, publicada por por CSIC, podemos aproximarnos a la ocupación de este sector en 1902 (Plano de Facundo Cañada, 1902).

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Unir en una misma construcción una vivienda y un taller, genera una diversidad compositiva, que enriquece la escena urbana donde se asienta. Un pintor demanda luz homogénea, aquella que no deslumbra. Les invitamos a descubrir la orientación del ventanal hacia la calle de Abel. Tras los cristales, el estudio del pintor Marceliano Santamaría (1866-1952).

En esta esquina del distrito, atisbamos otros vestigios de villas u hotelitos similares, con o sin anexo laboral, en una arquitectura del ladrillo más o menos respetada, pero fuertemente intrincada en la memoria de Tetuán por tantas y tantas casas bajas a lo largo de los seis barrios. Todo este patrimonio popular no está adscrito en su mayoría a la arquitectura de arquitectos, sino a la autoconstrucción o a la mano de albañiles y maestros de obras, expertos en esta técnica.

No es el caso de la Villa Arán, que fue proyectada por uno de los arquitectos más significativos del periodo, Eduardo Gambra Sanz (1878-1964), autor de edificios como la Sociedad Gran Peña, de marcado carácter ecléctico, como tantos otros en el primer tramo de la Gran Vía o el edificio de viviendas en la Plaza de Jesús, 5, éste sí de clara influencia modernista.

En la Guía de Arquitectura del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, podéis consultar las obras más destacadas del arquitecto.

Las ampliaciones, modificaciones y reparaciones son intrínsecas a la arquitectura. En este caso no es menos, aunque han llegado en un estado que todavía nos permite comprender sus características originales. Hace un par de años pudimos visitar la vivienda, por gentileza de los inquilinos. Conserva un ambiente propio de su época, principalmente porque los propietarios buscan arrendarla a personas que trabajen con las artes y requieran de un espacio con las condiciones apropiadas.

En definitiva, es un símbolo, un recuerdo que forma parte de la memoria de lo que fue en un tiempo Tetuán. Y sobre todo pone de manifiesto que la mejor manera de conocer nuestro entorno es caminar con los ojos bien abiertos y no dejar de hacerse preguntas.

VII Jornadas de Arte y Ciudad

El próximo miércoles 18 de noviembre participaré en las VII Jornadas de Arte y Ciudad con la comunicación:

La difusión de la arquitectura, la ciudad  y el patrimonio. Posibilidades, retos y estrategias

Hablaré de la experiencia en la Semana de la Arquitectura, Ahora Arquitectura y otros proyectos, donde la arquitectura o los arquitectos han participado en procesos de apropiación del patrimonio, la ciudad y la arquitectura.

Tendrá lugar en la Mesa “Publicidad, comunicación y espacio social” en la Facultad de Ciencias de la Información. Edificio principal. Salón de Actos entre las 12.30 y 14.30.

Extracto de la presentación

VIII Ciclo de Arquitectura en Tetuán

De manera paralela y complementaria a la XII Semana de la Arquitectura del COAM, la Junta Municipal de Distrito de Tetuán, organiza por octavo año consecutivo un ciclo dedicado a la arquitectura.

A continuación la programación, que como pueden comprobar abarca un amplio espectro de temas y formatos:

Este año, he tenido la oportunidad de participar como comisario en la exposción “Tetuán en proceso”, con la inestimable colaboración de Antonio Ortiz y Francisco López de la Asociación Vecinal Solidaridad Cuatro Caminos – Tetuán.

El objetivo de la exposición es visibilizar los cambios en la historia reciente del distrito, hechos de los que muchos de los vecinos han sido testigos, siendo en si mismo custodios de los procesos que han tenido lugar. Por ello hemos planteado una exposición abierta, en la que solicitamos la colaboración de los vecinos y/o conocedores del distrito, aportando documentación, fotografía, proyectos fracaados, noticias, deseos, testimonios, etc que nos ayuden a completar y comprender qué ha sucedio, por qué y cuales han sido sus consecuencias.

Un planteamiento así, esconde una vocación de continuidad, y ya sea durante o después de la visita, los materiales y soportes estarán a disposición de cuantos colectivos, instituciones, asociaciones, etc quieran trabajar con ellos. Hacemos un especial llamamiento a colegios e institutos, así como centros de la Tercera Edad.

En próximos días avanzaremos la estructura de la exposición, e indicaremos las fechas de los tallres que organizaremos en colaboración con la Asociación Vecinal Solidaridad Cuatro Caminos – Tetuán.

Por otra parte, también corre de mi cuenta los recorridos guiados del 02 y 24 de octubre, titulados “Arquitectura del ladrillo en Tetuán”, un tema tan complejo e inabarcable como atractivo y significativo del distrito. Por esa misma razón he propuesto, al igual que en la exposición, una actividad abierta, donde se puedan ir recogiendo elementos, colaboraciones o sinergias que nos ayuden a poner en valor la arquitectura popular del distrito. La información se recogerá en el blog Las casas bajas, un viejo proyecto, ahora rescatado. Según se acerque el blog estará más completo y activo. En este caso agradecer a la comunidad de propietarios de la Colonia Bellas Vistas y al Teléfono de la Esperanza de Madrid, por las facilidades para visitar la colonia.

Hacia la crítica ciudadana

Lo primero de todo agradecer a la Roca Madrid Gallery la invitación a acudir a la mesa redonda del pasado 25 de marzo “La muerte de la crítica”. Sin duda para nosotros fue una oportunidad para reflexionar sobre nuestro trabajo y de alimentar nuestro saber-hacer.

En Ahora Arquitectura nos dedicamos a trabajar con la arquitectura explicándola a través de visitas, rutas, talleres y conferencias  asumiendo que esto también es una manera de hacer arquitectura. Nos dirigimos al público en general, ya sea con formación de arquitecto o no.

Somos más consumidores de crítica arquitectónica que generadores de ella, al menos de forma consciente. Nuestra labor puede ser en muchas ocasiones malinterpretada como una actividad turística o comercial, pero más allá de esta consideración, de la que no renegamos ya que supone un camino para llegar el público, aspiramos a “hackear” estas dinámicas y convertirlas en herramientas de concienciación ciudadana sobre el patrimonio, la ciudad y la arquitectura.

Hay una frase que por manida no deja de tener vigencia y sobre todo una lógica aplastante:

“Al fin de cuentas, sólo conservamos lo que amamos. Solo amamos lo que comprendemos. Sólo comprendemos lo que nos han enseñado” Baba Dioum

A veces nos cuesta entender cómo en una ciudad como Madrid, que tiene tantos amantes, tenga ciertas dificultades en conservar aquello que es amado. La respuesta está en las carencias en la comprensión y en la enseñanza. Es en este último punto donde trabajamos y no de cualquier manera. No se trata de decir cómo de precioso es cierto edificio o barrio, sino de explicar por qué ese edificio es como es, cómo ha llegado hasta aquí, qué cambios ha sufrido, dónde estudió el arquitecto, qué materiales, que posibilidades tiene y un largo etcétera. En definitiva consiste en transmitir una crítica constructiva y sobre todo enseñar a ver la ciudad desde la arquitectura.

Otro punto que nos resulta tremendamente complejo es conseguir que visitas y rutas a zonas menos conocidas de la ciudad resulten atractivas (nos financiamos de las inscripciones). Madrid es mucho más que su centro. En la periferia histórica, en los barrios desarrollistas o en los municipios más insospechados hay elementos dignos de ser conocidos. Si aspiramos a una ciudad heterogénea consciente de su historia y con proyección de futuro, tenemos que soterrar las barreras mentales de la M-30, de las Rondas, del ferrocarril, etc.

Una de las aportaciones más valiosos en nuestras visitas (así nos lo han hecho llegar), no solo son los conocimientos técnicos sobre la arquitectura, sino las valoraciones, comparaciones o reflexiones que forman parte de nuestra capacidad como arquitectos. Esa es nuestra manera para transmitir la crítica arquitectónica, y en definitiva es un principio pedagógico: motivar, generar dudas, provocar razonamientos… El objetivo es que esa actitud se transmita, y se replique con las mutaciones y adaptaciones necesarias, y algún día y poco a poco nos resulte más fácil hablar y entendernos sobre ciudad, patrimonio y arquitectura.

No buscamos generar adictos a la arquitectura, sino de romper los límites y el mito del arquitecto, de hacer más partícipes de la profesión a la ciudadanía que está inundada de estereotipos. Hace poco leíamos a Manuel Gallego en esta entrevista en La Voz de Galicia, hacer una llamada de atención sobre la pérdida de valor de la arquitectura en la ciudadanía. Hay que decir que los arquitectos ya hemos bajado a la arena, y estamos muy entusiasmados aprendiendo cosas que nunca nos contaron en la universidad, pero que son un descubrimiento enriquecedor. Somos muchos los que trabajamos con y no para la sociedad. Sin duda los procedimientos están cambiando, cuestión de tiempo que se regularice. Pero todavía falta reconocimiento y valoración a esta tarea, y sobre todo recursos.

Recursos económicos desde luego, porque no consideramos que lo que hacemos tenga que ser en exclusiva a nuestra costa. Consideramos que la arquitectura es un bien común y debieran ser las instituciones las que faciliten esta labor (que las hay, y estamos muy agradecidos) para que sea accesible e inclusivo. Hacemos algo muy valioso y que supone mucho trabajo de preparación, de coordinación y de realización. No hace falta decir que nos gustaría hacer mucho más de lo que hacemos, pero es evidente que no podemos luchar en lo laboral contra ofertas de trabajo estables (las hay….), la fuga de cerebros, las complejidades de la gestión interna, la logística, la difusión, la falta de tiempo, etc.

Muchas veces nos han planteado hacer rutas “más cañeras”, en las que denunciemos las innumerables atrocidades que se cometen a diario contra la ciudad, la arquitectura y el patrimonio. Apoyamos y consideramos que es fundamental conservar y sobre todo explorar nuevos usos en el patrimonio, sino estaríamos profundizando en los mismos errores. Entendemos nuestra tarea como preventiva y como tal requiere de cierto sosiego y reflexión.

Es fundamental señalar y manifestar el valor de los elementos y conjuntos arquitectónicos poco reconocidos, sólo así y con el tiempo conseguiremos que la conservación sea un compromiso transversal, universal e incuestionable. Necesitamos una crítica ciudadana, no tanto profesional que busque más allá del “no” sistemático o del consumo de imágenes desaforado. Una crítica ciudadana fundamentada en el análisis y la reflexión.

La mala arquitectura (por decirlo de alguna manera) igualmente hay que explicarla, hay que conocer también el patrimonio burbuja, que sin duda dice más de nuestra sociedad que muchos de los grandes edificios del siglo XXI.

Este año se celebra el Año Europeo del Patrimonio Industrial y Técnico, y desgraciadamente como viene siendo común este campo, ya sea por su ubicación, por los criterios empresariales, etc. estamos perdiendo un valioso recurso para significar y cohesionar territorios en continuo desafío y en búsqueda de identidades. También la arquitectura del siglo XX se queda a la cola, quizá por desconocimiento, por el predominio de estéticas arcaicas o porque sencillamente no tiene 100 años, y claro no es lo suficientemente antiguo…

Si aspiramos a una crítica ciudadana formada, alejada de las grandes imágenes, de las ideas convertidas en mantras, tenemos que retomar los lenguajes cercanos, comunes y asumibles por todos, y desde luego la palabra, ya sea escrita o hablada es un medio universal. De ahí el valor de la crítica arquitectónica que no hacen los arquitectos (somos tremendamente crípticos escribiendo). Lo es también el dibujo esquemático, errante, sucio, a veces confuso pero cercano y amable del arquitecto.

Los grandes arquitectos están por lo general trabajan a un nivel que no representa a la profesión entera, lo mismo que el patrimonio burbuja tampoco nos representa a todos, pero si nos afecta. Somos muchos arquitectos (y escuelas), quizá demasiados, y por esta razón (puede haber más) unos pocos nos queremos dedicar a “otras cosas”. No nos desaprovechéis. En la educación en ciudad, patrimonio y arquitectura está comprometido gran parte de nuestro futuro.

Originalmente publicado en Ahora Arquitectura.

La memoria de Madrid, un bien común que deberías conocer

Originalmente publicado en Ahora Arquitectura.

Quizás las páginas de Facebook madrileñas que más interés despiertan son aquellas que nos regalan diaramente imágenes del Madrid de las últimas décadas y también aquellas que nos muestran lugares con algún vínculo cercano. ¿Por qué?

Madrid es una gran ciudad y está construida emocionalmente sobre el crecimiento demográfico que comenzó en el primer tercio del siglo XX, cuando miles de personas dejaron sus pueblos y ciudades y se agolparon no solo en el Ensanche sino en arrabales sobre sus límites.

De ese crecimiento han llegado hasta nuestros días vestigios o huellas más o menos escondidos o reconocidos. La gran mayoría en forma de edificios, ya sean civiles, religiosos o bien residenciales de diferentes tipologías. También el espacio urbano, el mobiliario, los archivos, cartografía, cuadros, literatura, fotografías, etc. Por supuesto hoy disponemos de un enorme caudal de información en Internet que nos permite recrear esos espacios de la memoria. Valga como ejemplo, webs como Memoria de Madrid e IDE Histórica de la Ciudad de Madrid, son cuanto menos dos referencias de cabecera, y además promovidas por entidades públicas.

En definitiva son referencias que podemos encontrar en una web, red social, museo, biblioteca, archivo o biblioteca. Pero, dónde podemos encontrar referencias o anclajes para entender las tradiciones orales, las actividades artesanas, las fiestas, etc que en muchos casos han desaparecido o están en serio peligro de desaparecer en una ciudad cada vez más global y olvidadiza.

¿Qué sería de Puente de Vallecas sin la Batalla Naval? ¿qué es la Verbena de la Paloma para Madrid? ¿qué sería Malasaña sin los bares de La Movida? ¿y San Cemento (y otras tantas) en la Ciudad Universitaria? Puede parecer parecer apresurado y controvertido subliminar “tradiciones” recientes de las que no sabemos muy bien que pueden aportar. Pero sí estaríamos de acuerdo que nos identifican con Madrid y diferencian a la ciudad entre otras.

Hay cierto consenso acerca de que Madrid no tiene un gran símbolo como una Torre Eiffel, un Coliseo, un Big Ben o similares al que agarrarnos (ni falta que hace). Otros valoran más el ambiente, los museos, la comida, etc. La catedrática de Geografía Josefina Gómez Mendoza nos planteó en un curso si el símbolo de Madrid podría ser la Sierra, ese gran telón de fondo, que nos indica el confín del mundo madrileño y que cada fin de semana tratamos de conquistar, sin éxito (afortunadamente).

Otro gran escritor madrileñizado, Julio Llamazares, comentaba a propósito de su libro “El cielo de Madrid” (Alfaguara, 2005) lo siguiente:

“Recuerdo cruzar Castilla en el atardecer. Hay sobre todo una imagen que no he olvidado nunca, y que seguramente está en el origen de esta novela. Ya de noche, después de cruzar toda Castilla en aquel autobús, atravesamos el túnel de Guadarrama y, como si fuera el enorme proyector de un cine, al final de él se iluminó, de repente, la gran pantalla del cielo de Madrid. De alguna forma, era el cielo que nosotros íbamos a conquistar, si bien en aquel momento no teníamos conciencia de ello”

Y es cierto que el cielo de Madrid tiene algo especial, que seguramente puedan explicar los meteorólogos, o simplemente es que está llenos de ojos que proyectan ilusiones y deseos.

Otro gallo cantaría si Alberto de Palacio hubiese construido en el Retiro “El monumento a Colón” un globo terráqueo de 200 metros de diámetro… La arquitectura y la ciudad planeada y no construida da para escribir infinitos posts y también para organizar igual número de oníricos paseos guiados por la ciudad cargados de planos, ingenios ópticos y otras herramientas. Tengan por seguro que Ahora Arquitectura proveerá en este sentido.

Para celebrar todo esto, y como preludio, aprovechando la exposición “Inmaterial: Patrimonio y Memoria Colectiva” que ha organizado el Instituto del Patrimonio Cultural de España dentro del Plan Nacional de Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, os proponemos para el 28 de febrero, visitar la muestra y a continuación un recorrido urbano por el barrio de Pacífico uno de los núcleos obreros e industriales más significativos y menos conocidos de Madrid.

En este recorrido hablaremos de vestigios y elementos de ese pasado industrial reciente que significan este trocito de Madrid. Para finalizar conoceremos en Matadero Madrid el proyecto “Matadero Memoria Aural”, una cautivadora propuesta de Sound Readers para rescatar el origen del espacio creativo y cultural por excelencia de Madrid.